DESARROLLO

La subvención concedida financia la participación en todas las actividades propuestas para un máximo de 28 mujeres. Sin embargo, una vez se completaron las plazas, continuaron llegando mujeres demandando la incorporación al programa. Hemos decidido incorporar igualmente a aquellas que llegaron cuando el cupo estaba cubierto, para que se puedan beneficiar, al menos, de las actuaciones incluidas en los itinerarios de inserción. Así, se está atendiendo a un total de 33 mujeres.

Nos hemos dado prisa para impartir cuanto antes los cursos de formación, de modo que hayan adquirido las habilidades básicas para afrontar su incorporación al mercado laboral con garantías, y disponer de más tiempo para realizar la intermediación laboral, el acompañamiento y seguimiento en el proceso de búsqueda para conseguir su inserción. El objetivo de esta formación no era cualificar profesionalmente, ya que entre las beneficiarias hay niveles formativos muy dispares, algunos muy bajos y otros no acreditables (dificultades para reconocimiento y homologación de titulaciones de otros países, p. ej.), y no tendría sentido formar a todas las participantes en el mismo ámbito profesional. Nuestro objetivo con los cursos propuestos era abordar la problemática general del colectivo en relación al ámbito laboral, facilitando herramientas básicas que posibiliten el desarrollo de las capacidades y habilidades de la persona necesarias para su inserción, ya sea por cuenta ajena o propia. Los contenidos se han impartido con una orientación totalmente práctica y aplicada, como bien ilustra el concepto del “aprender haciendo”.

Acelerar la impartición de los cursos ha permitido adelantar también el inicio de las prácticas en empresas, de modo que la mayoría de las participantes las habrán concluido antes de que finalice el año, por lo que dispondremos de la mitad del período de ejecución del programa para poner todos los esfuerzos en conseguir la inserción laboral del mayor número de beneficiarias, por encima del objetivo mínimo comprometido.

La metodología aplicada durante el desarrollo del programa es individualizada, adaptativa, colaborativa, orientada a resultados, lúdica y dinámica. El principal componente innovador del programa es su desarrollo desde una óptica integral, en la que las actuaciones están en todo momento orientadas al desarrollo de las capacidades de la persona que le permitan responsabilizarse de su propia vida y tener la capacidad de reconducirla en función de sus necesidades, intereses y recursos disponibles. Así, el diseño del programa favorece la creación de múltiples sinergias, tanto entre las propias actuaciones a ejecutar como entre las participantes, de modo que unas benefician a las otras, consiguiendo así un efecto multiplicador. Esto se visibiliza ya con la reciente creación, por parte de las beneficiarias del programa, de una Asociación para defender sus intereses y gestionar de forma común los recursos disponibles para dar solución a la problemática de las asociadas. Otro ejemplo de sinergias creadas entre las participantes surgió del hecho de que el presupuesto de la subvención no alcanza a financiar los costes de los servicios de conciliación durante la realización de prácticas en empresas. Esta adversidad ha sido resuelta por las participantes con la creación de un banco de tiempo, gestionado por ellas mismas, para que mientras unas realizan las prácticas, otras atiendan a los hijos e hijas menores, recíprocamente. Dan respuesta así a una situación asimilable a la de un trabajo por cuenta ajena, gestionando por su propia cuenta la resolución de esa situación, ya que estas situaciones forman parte de la vida real.

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